La Nación Marítima

Asociación Civil

 

Asociación Internacional LA NACIÓN MARÍTIMA

 

 

LA NACIÓN MARÍTIMA Asociación Internacional - España

 

www.lanacionmaritima.org

 

Autoridades

 

 
 

Presidente: Juan Nicolau Casany

 

Vicepresidente: Ángeles de la Riva

 

Tesorero: Guillermo de Espona

 
 

 

 

 

Socios de Honor y Fundadores de la Nación Marítima Asociación Internacional - España

 

   
   
  Juan Nicolau Casany y Ángeles de la Riva de Bustos (BLACK PEDRO)
   
 

Lluis Subirana

   
 

Rosalía Rovira Gual

   
 

Iñaki y Hansi Krauss

   
 

Xavi Arnau Y Steffi

   
 

Damaso Bueno y Bea

   
 

Guillermo de Espona Casas y Neli

   
 

Ignacio de Bufalá y Toni

   
 

Jorge Mario Bertolino (MÍSTICO)

   
 

Brian Young

   
 

Omar Daniel Ricardo

   
 

Marcelo González (LIBRES DEL SUR)

   
 

José García Lorenzo

   
 

Vladimir Minarevick & Monica

   
 

David Strassera

   
 

Guillermo Defais

   
 

Myriam Brizuela (ITHACA)

   
 

José Castro

   
 

Teodoro Guerrero

   
 

Josué Barcía Martínez

   
 

Pedro López Tejedor

   
 

Ramón Grau Tudesca

   
 

Ferran Grau Tudesca

   
 

Manu Beristain

   
 

Víctor Díaz Seco

   
 

Else

   
 

Juan Ignacio Muñón y María

   
 

Piero (QUOVADIS)

   
 

Mark (JOSHUA)

   
 

Ángel Ezcurra Arbulu

   
 

Walter Sánchez (LIBRES DEL SUR)

   
 

Carlos Ribes

   
 

Eliseo Bueno

   
 

Ramón, Rosana y Blanca (DUBHE)

   
 

Toni Balaña Pooch y María Rafols Mitjans

   
 

Lluis Cadiach y Paquita Segura

   
 

Francisco J. Velásquez Gasto

   
 

Toni y Patty (EL HIERRO)

   
 

Fernando de Alvarado Noriega

   
 

José Luis Tostado Marcos

   
 

Jesús del Cura

   
 

Manuel Santos

   
 

Luis García Monsonis

   
 

Gerardo Sigler Vizcaino

   
 

Lorena Martínez Blanco

   
 

Eugenio Borrachina Taybo

   
 

Luis Marco Riera

   
 

Carlos Alberto Muñecas Garrido

   
 

Fernando Romo

   
 

Salvador Galván

   
 

José Serras

   
 

José Ángel Olivares Olivares

   
 

Ricardo Sanfilippo

   
 

Francisco Javier F. J.

   
 

Oriol Vicente Campos

   
 

Jaime de Casto García

   
 

Eduardo Varizat

   
 

Francisco Javier González Majoy

   
   

 

 

Génesis y espíritu de LA NACIÓN MARÍTIMA

 

 

 

 

                                                      Asociación

La Nación Marítima

 

 

                   Cabra del Camp, 2 de septiembre de 2005.

En los amaneceres del segundo milenio, en viaje a tierras de América a bordo de nuestro velero “Black Pedro”, tuvimos mucho tiempo de conversar con nosotros mismos, con la mar y con el viento, con los pájaros y las nubes... con los dioses. Fruto de esa vida gastada en vivir, surgió la idea de formalizar la comunidad más grande que ha existido y existe en el planeta Tierra, la comunidad  de la mar,  la Gran Nación Marítima, a la que siempre hemos pertenecido a pesar de los pesares terrícolas.

Cuando arribamos a casa, escribimos un libro “BARIAY: La tierra más hermosa que ojos humanos vieran”, o “CRUZAR EL ATLÁNTICO A VELA” en segunda y tercera edición) en el que se esbozaba la idea de nuestra NACIÓN...

Incluimos, además, una página en la web de “Black Pedro” titulada “LA NACION MARÍTIMA”, la cual rezaba así:

 “... Y es que las leyes de la mar son normas no escritas cuyo obligado cumplimiento se basa en la palabra y en el honor. Un marino se entiende perfectamente con cualquier otro marino sea cual sea su país de origen. Podemos estar en un puerto sueco, italiano, turco, tunecino o cubano, y siempre encontraremos marinos con los que no nos hará falta ni siquiera hablar el mismo idioma para obtener la ayuda que necesitemos de ellos.

Podemos pelearnos con ellos, pero al día siguiente, cuando nos haga falta alguna cosa para salir a navegar, allí estarán para ayudarnos, para ofrecernos su aceite lubricante, su correa del piloto o su derrotero de Baleares.

Podemos considerar hermano a un señor al que conocimos hace dos días, y podemos llamarle dentro de quince años y allí estará para escucharnos. Eso lo sabe y lo siente cualquier marino, ¿porque? ¿a que se debe esta divina diferencia con la gente de tierra dispuesta a asesinar a su hermano por una simple cuestión de dinero o apariencias?

En tierra uno puede fanfarronear de temporales inexistentes y dejar de saludar a un “amigo” haciendo ver que no le ha visto. En la Mar, en cambio, no vale jugar de farol. Las cosas son como son. Un temporal es un temporal y no podemos escabullirnos de él a base de mentiras o fanfarronadas.

Cuando un barco aparece por el horizonte, ahí está, y le vemos evolucionar cruzándonos la proa o pasándonos por la popa. Las cosas se ven como son, y eso, a lo largo de los siglos, ha conformado una especial forma de ser y un sentimiento de hermandad análogo al de la nacionalidad. Sí, en efecto, creo que el marino se siente nacional de la mar al margen de la distribución nacional terrícola que le haya tocado vivir.

Pocos son los terrícolas que apoyan a la mar y a los marinos, más aún, por lo general los terrícolas desconocen absolutamente la mar, y ese “peligroso” desconocimiento parece provocarles un miedo insuperable que les lleva a marginar, menospreciar o evitar todo aquello que sabe a mar, quien sabe si para evitar, de esa forma, el resurgimiento de ese constante sentimiento y tendencia histórica que, como respuesta a esa marginación que siempre sufrió la gente de mar, dio origen a esa brutal pero perfectamente organizada forma de anarquismo conocida como la “piratería”, cuya ocultada originalidad no se encuentra en los crímenes atribuidos sino en el hecho de no haberse sometido a más gobierno que el nacido de la democracia directa de las tripulaciones, ni a más ley que a la de la mar, y haber conseguido así un forzado pero indiscutible reconocimiento de su absoluto dominio del medio marino.

Los países inteligentes apoyaron a esos dioses de la mar y les cubrieron de honores, y, de paso, se hicieron con el dominio del mundo. 

Hoy queda claro el rechazo a la violencia y a los comportamientos delictivos asimilados a la piratería, pero el sentimiento de hermandad se mantiene intacto desde el origen de los tiempos. La violencia ha dejado paso a una actitud de rebeldía en defensa de nuestra nación marítima, actitud que, contrariamente a su extraordinario potencial, se mantiene recluida en actitudes individuales de escasa trascendencia.

Decenas de veleros surcan diariamente los mares y océanos del mundo transportando esperanza en forma de medicamentos (p.ej. http://www.voilessansfrontieres.org), materia escolar, ropa, libros,... y esa labor se realiza bajo la mirada recelosa de las normativas aduaneras terrícolas.

Los aparatos de radio BLU a bordo de los barcos no permiten la comunicación con la red de radioaficionados. Los aparatos están capacitados para ello, pero la normativa internacional prohíbe esa posibilidad de comunicación y obliga a los fabricantes a bloquear las bandas de la radio afición. ¿Cual es la razón de peso que permite semejante barbaridad en términos de seguridad de la navegación?

Algunos puertos se convierten en grandes aparcamientos privados de motoras que nunca salen a la mar, olvidando que el refugio a los navegantes debe ser su fin principal. Son concesiones de Dominio Público que se olvidan del público que les concedió el dominio, convirtiéndose en grandes recaudadores de nuestra mar... ¡Esta lleno! Nos comunican por radio cuando venimos corriendo un temporal, cuando en realidad hay decenas de amarres libres con la única limitación para ocuparse que la de haber sido convertidos en “propiedad de Don”... Y es que a los terrícolas les gusta mucho la propiedad de las cosas, y la mar, nuestra mar, para ellos, es una cosa más.

Como éstos podríamos encontrar decenas de asuntos que nos interesan, y es precisamente el apuntado sentimiento de hermandad, intacto a través de los siglos, el que puede contribuir a que las cosas de la mar mejoren.

La respuesta fue muy rápida, muchos felicitaban la idea, otros solicitaban más información, y otros pedían un pasaporte propio como reconocimiento incondicional de su pertenencia a La Nación Marítima.  Estos últimos, marinos todos, de profesión, de vida, de afición o de corazón, son los que aparecen en la lista siguiente, y son los que pasarán a la posteridad como Socios de Honor y fundadores de la Asociación que da forma y legalidad terrícola a Nuestra Nación Marítima:

  

Juan Nicolau Casany y Ángeles de la Riva (BLACK PEDRO)

Luis Subirana

Rosalia Rovira Gual

Iñaki y Hansi Krauss

Xavi Arnau Y Steffi

Damaso Bueno y Bea

Guillermo de Espona Casas y Neli

Ignacio de Bufalá y Toni

Jorge Mario Bertolino (MÍSTICO)

Brian Young

Omar Daniel Ricardo

Marcelo González (LIBRES DEL SUR)

José García Lorenzo

Vladimir Minarevick & Monica

David Strassera

Guillermo Defais

Myriam Brizuela (ITHACA)

José Castro

Teodoro Guerrero

Josué Barcía Martínez

Pedro López Tejedor

Ramón Grau Tudesca

Ferran Grau Tudesca

Manu Beristain

Victor Díaz Seco

Else

Juan Ignacio Muñón y María

Piero (QUOVADIS)

Mark (JOSHUA)

Thibaud (SINPHONIE)

Angel Ezcurra Arbulu

Walter Sánchez (LIBRES DEL SUR)

Carlos Ribes

Eliseo Bueno

Ramón, Rosana y Blanca (DUBHE)

Toni Balaña Pooch y María Rafols Mitjans

Lluis Cadiach y Paquita Segura

Francisco J. Velásquez Gasto

Toni y Patty (EL HIERRO)

Fernando de Alvarado Noriega

José Luis Tostado Marcos

Jesús del Cura

Manuel Santos

Luis García Monsonis

Gerardo Sigler Vizcaino

Lorena Martínez Blanco

Eugenio Borrachina Taybo

Luis Marco Riera

Carlos Alberto Muñecas Garrido

Fernando Romo

Salvador Galván

José Serras

José Ángel Olivares Olivares

Ricardo Sanfilippo

Francisco Javier F. J.

Oriol Vicente Campos

Jaime de Casto García

Eduardo Varizat

Francisco Javier González Majoy

 

Firmado: Ángeles de la Riva

Firmado: Juan Nicolau Casany